Me levantaba a las 6 de la mañana. Tendrá de eso más de diez años. En esa época sólo me importaba ver los domingos los partidos de mis gloriosos Pumas (después de la eliminación por parte del fuckin Cruz Azul, post gol de “Lupillo” Castañeda). Únicamente le daba importancia a mis juegos dominicales de mi paupérrimo equipo de futbol americano. Mi movie favorita era Robin Hood y mi grupo eran los Hombres G. Juraba que nunca iba a probar ni una gota de alcohol y que menos habrÃÂa de fumar, pues sabÃÂa que eso iba a afectar mi sueño de ingresar en las Fuerzas Básicas de Ese Equipo Azul y Oro. De pronto todo cambió. Viaje a provincia… tomé un KCT (chale, qué antañez de palabra) de mi primo titulado: Las mejores baladas del rock. Esta recopilación incluÃÂa More than words de Extreme, Runaway train de Soul Asylum I still haven’t found… de U2. De pronto, una guitarra acústica y segundos después, una voz con acento inglés que decÃÂa: “Today is gonna be the day”. Oasis y todo cambió.
El sábado pasado, tuve un flashback y comprobé que mis recuerdos infantiles yacÃÂan en un olvido reciclado dentro de unas sábanas de Secu Privada. Pero Oasis y esa rola (Wonderwall), siguen marcando mi vida, sea como sea. Entonces el fin de semana luego de una salidita etilofeminaCondesiana, venÃÂa manejada apaciblemente en Viaducto, cuando vi una patrulla que manejaba lentÃÂsimo. Critiqué su ñoñÃÂsima velocidad hasta que distinguàunas letras en su cajuela.

Emocionado me coloqué tras ella y W tomó la foto. ¿VenÃÂan los Gallagher ahÃÂ?, ¿estaban borrachos?, ¿Es su vehÃÂculo particular en la Cd. de Méx?, ¿Iban a Manchester?… No lo sé; pero no ma… se ve pésima, asàque… ante mi poca capacidad por el dominio Photoshopesco, LES PIDO QUE ME AYUDEN a componerla… Por aquella nostalgia que cada quien siente al recordar cualquiero cosa, que lo hagan sentir otra vez como un niño, un puberto calenturiento, un apático jovenzuelo, un bipolar universitario, o un confundido y chillón licenciado… ” ’cause after all…” Gracias.