Réquiem por Toros Neza o… esas charlas de remembranza en la comida
Lunes, Abril 30th, 2007Pues ahàestábamos comiendo unos ricos tacos doraditos de pollo. Todos se quejaban que sus takeshis traÃÂan palillos insertados. Los mÃÂos estaban limpios. No me creyeron. Al tener al buen Cascarito acompañándonos en nuestros sagrados alimentos, el tema del futbol era obligatorio (plus el descenso del Querétaro).
Comenzamos: Isaac alababa a sus gloriosas águila (El Azteca es nuestro), Clarissa se declaraba hincha de Estudiantes (remomoraba su añorada Pampa), Felps se cuestionaba acerca del poder culinario de la zanahoria rayada con chile y limón (no le gusta el fut), Cascarito contaba jocosas anécdotas de la poca afición atlantista (inigualable el diálogo que tuvo con Luis Miguel Salvador), Plaqueta no entendÃÂa nada (querÃÂa hablar de cualquier otra cosa), Xun y su máquina azul (explicándole las ÃÂndoles pamboleras a Plax) y yo escuchando con mi blasfema tos.
De pronto, no recuerdo por qué -maldita sea-, salió el tema de… “¿Se acuerdan de Toros Neza?” Y luego yo con mi boca llena de vitamina T, grité airosamente “SÃÂ, no ma… yo era re fan”… y consecuentemente, se escucharons los vitoreos machines-Chilangos. Es que, cómo no haber amado a ese vistoso, populachero, folcklorico y kitschesco equipo de NezaYork.
Y que mejor época que recordarlo justo ahora, 10 años después de haber llegado a su máxima cumbre: la final del Verano ‘97 (la cual perdieron ante unas aburridas Chivas -hay que ser sinceros, ese Rebaño no es ni siquiera la milésima parte de este de ahora, o aquel que llegó a otra final en el Invierno ‘98 -con LuÃÂs GarcÃÂa y Ricardo Peláez en la delantera-).
De verdad, para todo aquel que no los vio jugar o que no los recuerda, aquellos Astados fueron y han sido con junto con el Toluca de Cardozo (curiosamente ambos cuadros dirigidos por el Ojitos Meza), los cuadros más espectaculares de los últimos tiempos en nuestro paupérrimo fut nacional.

Ah, ese Mohamed y sus tenis blancos que repartÃÂan magia por el césped del Neza ‘86. Pero El Turco o El Gordo no sólo era un genio dentro de la cancha, sino también un mago mercadológico fuera de ella. Neza impactó a propios extraños con su irreverente forma de ingresar a la cancha en la liguilla -idea de Tony-: agarrados de la mano, con el pelo teñido, rapados, con máscara de luchadores o de Los Simpsons. No habÃÂa nadie más originales que ellos y la expectativa de verlos antes de los encuentros crecÃÂa conforme pasaban las temporadas y su posición dentro de las liguillas. Pero… dentro de la cancha no eran la excepción.
Toros contaba con un plantel multicolor y polifacético: Pablo Larios en la porterÃÂa, Federico Lussenhoff, Miguel Herrera (fÃÂnisimo como siempre), Javier Saavedra. Adelante estaba realmente el peligro: Carlos Germán Arangio -el rompecorazón del Bordo Xochiaca- Rodrigo El Pony RuÃÂz -aún más rápido- y Nildeson Silva da Melo -un morenazo que remataba de cabeza como nadie- y obvio, todos comandados por Antonio Mohamed. Qué equipo, qué ofensiva… ah, qué recuerdos.
Y aún ahora, tras 120 meses de recuerdos, esos naquillos jugadores de cabelleras fosforecentes siguen enchinando la piel de todo aquel que se jacte de amar al futbol (pero amarlo de veras, no como los comercialillos esos estúpidos de TV Azteca que llevan como slogan la última frase que escribàantes del paréntesis).
Por si fuera poco… también redondearon su historia con una mÃÂtica lucha de arrabal cavernÃÂcola con una jamaicanos.Nótese el uso de piedras y palos. Checa el video acá


