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Archive for the 'Chale, quería ser comentarista deportivo' Category

El Diego no estaba muerto… o de otros RECUERDOS Pelusianos

Domingo, Mayo 13th, 2007

Ok…probabemente no me van a creer, pero es verdad.

Todos mis primeros recuerdos de futbol internacional empiezan y terminan con Diego Armando Maradona Franco.

Desafortunadamente para mis añoranzas pamboleras, aún era un niño de brazos, de pañal, lactante, y sin dientes cuando el Diego pisó el césped del Azteca y acribilló a los defensas italianos, ingleses, belgas y alemanes durante el Mundial de México ‘86.

Pero luego ya un poco más crecidito (aún sin dientes pues ya los empezaba a mudar), recuerdo a un chaparrón argentino metiendo un pase glorioso a otro rubio pampero que definió sobre el marco de Taffarel para darle la victoria a la celeste. Sólo recuerdo el momento, no sabía quiénes eran los jugadores -Maradona, obvio, y Claudio Caniggia-, sólo recuerdo el gol y también como dato cultural innecesario, recuerdo a mi papá explicándome por qué México no había ido a aquella justa futbolística de Italia ‘90 «Por los cachirules, unos idiotas que hicieron trampa para las Olimpiadas…». No entendí nada.

Días después, vi al Diego llorando en la cancha de Roma por un penal muy muy dudoso, que le dio a Alemania el título mundial. No había visto a un hombre llorar por algún deporte.

Pasaron otros cuatro años, en esa época vivía en Nueva York y bueno, la fiebre mundialista estaba en su apogeo. Recuerdo haber llegado a mi casa de la Robert E. Morris Elementary School, y prender la tele a Univisión, cuando llegó el momento: toquecitos entre Bati, Redondo y de pronto recorte, tiro, ¡gol! y un hombre corriendo con pasión-ira hacia una cámara que estaba a un costado de la cancha. Era el mismo que había visto llorar y ahora lo veía con un grito que llegó a todos los rincones del mundo. Era Maradona, diciéndole al mundo entero que había vuelto, que era época de transfomar a un decaído selecccionado argentino -recordar la paliza que le propinó Colombia en las eliminatorias - y sobretodo de cambiar su vida. Luego, vino una enfermera a tomarlo de la mano y… bueno creo que nos sabemos el resto.

El tiempo pasó, siguieron los escándolos, su regreso al Boca, su despedida en el 2001 y luego su aumento desorbitante de peso y su cuasi muerte.

Luego lo recuperamos de nuevo: se fue a realizar un tratamiento a Cuba y regresó con una superproducción televisiva. Diego estaba de regreso… hasta que hace unos meses recayó dramáticamente y le diagnosticaron un hígado a punto del colapso. Hasta algunos medios sudamericanos ya lo habían matado (similar a otro Diego, Fernández de Cevallos que hizo lo mismo con Juan Pablito II), pero lo que no sabían es que El Pelusa se había escapado a México… había venido a ver el Vive Latino.

Es verdad… si no me creen, aquí está la foto que lo comprueba:

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¡Gracias, Diego!

La comida Fenwayiana o… Señorito cara de Pizza

Miercoles, Mayo 2nd, 2007

Ah, no se cómo no había subido este Post…

Lo siguiente ocurrió hace un par de semanas en el mítico Fenway Park. Nadie sabe la razón por qué el individuo hizo su lanzamiento culinario. Digo el otro güey -la víctima- evitó el out de su equipo (los malditos Red Sox), y hasta le tiraron su chela…

[video]http://www.youtube.com/watch?v=O1DBfDOS7Eg[/video]
¿Por qué le aventaron la pizza entonces?

-Igual y al tipo no le gustó… quería de champiñones
- Chance y estaba a dieta y es un persona llena de convicción y lanzó su grasoso alimento lejos de él.
- Trae una chamarra de los Pats… se sintió Brady.
- Tiene pexes con su anger management.
-Era un regalo para el güey este, pero no volteó a tiempo.
-Simplemente quería aparecer en la tele, para que un tipo ocioso e isómnico como yo, lo bloggeara absurdamente.

Pero digo, mejor una pizza que el resultado líquido de”Ahí les va el agua”

Réquiem por Toros Neza o… esas charlas de remembranza en la comida

Lunes, Abril 30th, 2007

Pues ahí estábamos comiendo unos ricos tacos doraditos de pollo. Todos se quejaban que sus takeshis traían palillos insertados. Los míos estaban limpios. No me creyeron. Al tener al buen Cascarito acompañándonos en nuestros sagrados alimentos, el tema del futbol era obligatorio (plus el descenso del Querétaro).

Comenzamos: Isaac alababa a sus gloriosas águila (El Azteca es nuestro), Clarissa se declaraba hincha de Estudiantes (remomoraba su añorada Pampa),  Felps se cuestionaba acerca del poder culinario de la zanahoria rayada con chile y limón (no le gusta el fut), Cascarito contaba jocosas anécdotas de la poca afición atlantista (inigualable el diálogo que tuvo con Luis Miguel Salvador), Plaqueta no entendía nada (quería hablar de cualquier otra cosa), Xun y su máquina azul (explicándole las índoles pamboleras a Plax) y yo escuchando con mi blasfema tos.

De pronto, no recuerdo por qué -maldita sea-, salió el tema de… “¿Se acuerdan de Toros Neza?” Y luego yo con mi boca llena de vitamina T, grité airosamente “Sí, no ma… yo era re fan”… y consecuentemente, se escucharons los vitoreos machines-Chilangos. Es que, cómo no haber amado a ese vistoso, populachero, folcklorico y kitschesco equipo de NezaYork.

Y que mejor época que recordarlo justo ahora, 10 años después de haber llegado a su máxima cumbre: la final del Verano ‘97 (la cual perdieron ante unas aburridas Chivas -hay que ser sinceros, ese Rebaño no es ni siquiera la milésima parte de este de ahora, o aquel que llegó a otra final en el Invierno ‘98 -con Luís García y Ricardo Peláez en la delantera-).

De verdad, para todo aquel que no los vio jugar o que no los recuerda, aquellos Astados fueron y han sido con junto con el Toluca de Cardozo (curiosamente ambos cuadros dirigidos por el Ojitos Meza), los cuadros más espectaculares de los últimos tiempos en nuestro paupérrimo fut nacional.

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Ah, ese Mohamed y sus tenis blancos que repartían magia por el césped del Neza ‘86. Pero El Turco o El Gordo no sólo era un genio dentro de la cancha, sino también un mago mercadológico fuera de ella. Neza impactó a propios extraños con su irreverente forma de ingresar a la cancha en la liguilla -idea de Tony-: agarrados de la mano, con el pelo teñido, rapados, con máscara de luchadores o de Los Simpsons. No había nadie más originales que ellos y la expectativa de verlos antes de los encuentros crecía conforme pasaban las temporadas y su posición dentro de las liguillas. Pero… dentro de la cancha no eran la excepción.

Toros contaba con un plantel multicolor y polifacético: Pablo Larios en la portería, Federico Lussenhoff, Miguel Herrera (fínisimo como siempre), Javier Saavedra. Adelante estaba realmente el peligro: Carlos Germán Arangio -el rompecorazón del Bordo Xochiaca- Rodrigo El Pony Ruíz -aún más rápido- y Nildeson Silva da Melo -un morenazo que remataba de cabeza como nadie- y obvio, todos comandados por Antonio Mohamed. Qué equipo, qué ofensiva… ah, qué recuerdos.

Y aún ahora, tras 120 meses de recuerdos, esos naquillos jugadores de cabelleras fosforecentes siguen enchinando la piel de todo aquel que se jacte de amar al futbol (pero amarlo de veras, no como los comercialillos esos estúpidos de TV Azteca que llevan como slogan la última frase que escribí antes del paréntesis).

Por si fuera poco… también redondearon su historia con una mítica lucha de arrabal cavernícola con una jamaicanos.Nótese el uso de piedras y palos. Checa el video acá

Patrulla Gallagher o… los flashbacks innecesarios (¿Photoshop?)

Jueves, Marzo 29th, 2007

Me levantaba a las 6 de la mañana. Tendrá de eso más de diez años. En esa época sólo me importaba ver los domingos los partidos de mis gloriosos Pumas (después de la eliminación por parte del fuckin Cruz Azul, post gol de “Lupillo” Castañeda). Únicamente le daba importancia a mis juegos dominicales de mi paupérrimo equipo de futbol americano. Mi movie favorita era Robin Hood y mi grupo eran los Hombres G. Juraba que nunca iba a probar ni una gota de alcohol y que menos habría de fumar, pues sabía que eso iba a afectar mi sueño de ingresar en las Fuerzas Básicas de Ese Equipo Azul y Oro. De pronto todo cambió. Viaje a provincia… tomé un KCT (chale, qué antañez de palabra) de mi primo titulado: Las mejores baladas del rock. Esta recopilación incluía More than words de Extreme, Runaway train de Soul Asylum I still haven’t found… de U2. De pronto, una guitarra acústica y segundos después, una voz con acento inglés que decía: “Today is gonna be the day”. Oasis y todo cambió.

El sábado pasado, tuve un flashback y comprobé que mis recuerdos infantiles yacían en un olvido reciclado dentro de unas sábanas de Secu Privada. Pero Oasis y esa rola (Wonderwall), siguen marcando mi vida, sea como sea. Entonces el fin de semana luego de una salidita etilofeminaCondesiana, venía manejada apaciblemente en Viaducto, cuando vi una patrulla que manejaba lentísimo. Critiqué su ñoñísima velocidad hasta que distinguí unas letras en su cajuela.

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Emocionado me coloqué tras ella y W tomó la foto. ¿Venían los Gallagher ahí?, ¿estaban borrachos?, ¿Es su vehículo particular en la Cd. de Méx?, ¿Iban a Manchester?… No lo sé; pero no ma… se ve pésima, así que… ante mi poca capacidad por el dominio Photoshopesco, LES PIDO QUE ME AYUDEN a componerla… Por aquella nostalgia que cada quien siente al recordar cualquiero cosa, que lo hagan sentir otra vez como un niño, un puberto calenturiento, un apático jovenzuelo, un bipolar universitario, o un confundido y chillón licenciado… ” ’cause after all…” Gracias.